Crítica de WATCHER (2022)

(Buena)

La paranoia y el potencial peligro se funden en Watcher, un film de suspenso bien definido con un claro concepto hitchcockiano. 

Watcher Ending Explained Maika Monroe as Julia

La sensación de misterio, duda, paranoia y peligro no siempre transitan por el mismo camino. En ocasiones, la indefectible preferencia de una sobre otra hace que la narrativa pierda sorpresa en su resultado final. Pero no es la intención de Watcher, un film que parte de un descubrimiento inquietante y lo impulsa a través de una investigación paranoica generada por una potencial situación de peligro. Con un claro concepto hitchcockiano, el film genera una línea elemental de suspenso pero lo compensa con la transmisión de efectivos puntos de tensión que experimenta su protagonista principal.

La historia se abre con un matrimonio que se traslada a Rumania. Francis (Karl Glusman) ha aceptado un ascenso con su empresa de marketing y lleva a su esposa, Julia (Maika Monroe), a vivir en un departamento en Bucarest.  Al instalarse, Julia tiene que lidiar con los problemas del idioma y no tiene idea de su entorno. Sin embargo, eso no es su único problema. Su esposo, a menudo, está fuera en el trabajo, dejándola sola en la ciudad y Julia, con frecuencia, se detiene a mirar la ventana del departamento, mientras que un hombre se queda mirando.  Los nervios por aquel constante comportamiento se potencian cuando se entera de la noticia de que un asesino en serie, conocido como “La Araña”, comienza a aterrorizar a la comunidad. Perturbada y con una incipiente paranoia, comienza una investigación para develar el misterio.

Watcher, adopta el patrón elemental del genero de suspenso pero al mismo no inventa nada nuevo. Se genera un misterio alrededor de un crimen, con un evidente sospechoso, bajo a la atenta desconfianza de una potencial futura victima. Pero mientras que para algunas propuestas la premisa es un indicio para recrear la psicosis criminal y su andar delictuoso; en Watcher sucede todo lo contario. Se potencia una lenta investigación generada por una potencial situación de peligro. En este aspecto la cineasta y escritora Chole Okuno no permite que su obra caiga en el facilismo y brinda efectivos momentos de tensión hasta su tramo final.

El logro se destaca en poner al espectador en la piel del personaje y en sus genuinas sensaciones de terror. Julia es una estadounidense que no habla rumano. Se encuentra en un entorno extraño y pasa sus días en soledad como consecuencia del trabajo de su marido. En este punto Maika Monroe (Julia) comunica en forma competente el animo de aislamiento y justifica su incipiente paranoia en un descubrimiento aberrante. Un asesino conocido como “La Araña” anda suelto en la ciudad y su último asesinato fue en el edificio de enfrente. Casualmente, en el que habita un hombre que observa su ventana todas las noches.

La obsesión de Julia la llevará a involucrarse en una investigación para involucrar a un individuo en la cual considera el principal sospechoso. Aquí es donde Watcher logra su punto más alto, y ello es en el modo exploratorio. La vulnerabilidad que se le imprime al personaje principal dentro de un entorno extraño y con dificultades idiomáticas hará que la audiencia mantenga la guardia alta. Llegado el momento, Watcher logra transformar la tensión en miedo con secuencias de violencia de impacto promedio, que se fortalecen por ser intempestivas. Con todo, la inspiración en Hitchcock es evidente. Pero el film lo utiliza con claridad en la difícil combinación del misterio, suspenso y el terror.

RESUMEN

En resumidas cuentas, Watcher se inspira en obras de Hitchcock y logra efectivos momentos de angustia y tensión. No inventa nada nuevo pero sumerge al observador en la piel de la protagonista. Maika Monroe lleva la historia con un nivel de pavor convincente por la que vale la pena su revisión.

Si te gustó compartilo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

es_ARSpanish (Argentina)