Crítica de TIERRA SALVAJE (2022)

(Entretenida)

El drama que transmite Tierra Salvaje (Jungleland) tiene sus momentos pero no tiene el impacto deseado. Protagonizan Charlie Hunnam y Jack O’Donnell, como dos hermanos en busca del sueño americano. Disponible en Netflix.

Se dice que el boxeo es el arte de pegar sin que te golpeen, más o menos como en la vida en la cual se trata de cometer los menos errores posibles. Tierra Salvaje utiliza los golpes de puño como una referencia omnipresente en donde dos hermanos buscan el anisado sueño de la autoeficiencia económica. Impulsada por su oscuro tono dramático, la historia tiene sus momentos pero son sus giros los que no tienen el impacto deseado. Charlie Hunnam es en los papeles la estrella aquí pero es Jack O’Donnell el que sale más beneficiado.

Tierra Salvaje gira en torno a dos hermanos que están en bancarrota. Sin familia a que recurrir y en compañía de un perro galgo recurren al talento boxístico de uno de ellos para sobrevivir. Sin embargo, las cosas no le resultan nada fáciles al joven boxeador Lion (Jack O’Donnell), su hermano y manager Stanley (Hunnam) afronta una pesada deuda con el jefe mafioso local y pronto se verán en problemas. La relación consanguínea se pone a prueba cuando irrumpe una compañera sorpresa (Jessica Bardem), la cual deberán llevar en forma obligada si quieren participar de un torneo de boxeo sin guantes. Tal circunstancia pondrán en jaque las decisiones personales y profesionales.

La película no tarda en definir a sus protagonistas. Los hermanos merodean la ciudad en busca del sueño americano, queriendo lograrlo a fuerza de puños. Todos sus protagonistas son de descendencia británica pero ello no impide aquí representar la nacionalidad aludida. Con un precario trabajo en un fabrica textil, los personajes se mueven en un territorio conocido con lo que la audiencia se sentirá familiarizada. El film tiene un evidente enfoque de lo que sería una película de boxeo pero en realidad es mucho más profundo que ello, es la relación de hermanos con una dinámica muy complicada.

El guion le da a los protagonistas suficiente material para moldear sus personajes, resultando favorecido el talentoso boxeador (O’Donnell) atento que su sufrimiento se intensifica en los tramos finales del film. Hunnam (Stanley) tiene el personaje más llamativo pero no alcanza a llevar su papel al límite. Últimamente acostumbrado a personificar situaciones en desgracia (Véase Last Looks) parecería que el actor busca un salto de calidad que todavía no ha logrado conseguir. No obstante ello, su actuación es solida y convincente aunque en un nivel inferior a su compañero.

La historia cuenta con algunos giros, no tan bien definidos. Desde la introducción de una compañera de ruta de nombre Sky hasta la irrupción de un temible mafioso, cada conflicto sufre de un impulso decaído. Cuando la película cambia hacia el territorio del suspenso, con matones que representan al inframundo criminal, su revelación es demasiado absurda con el tono dramático de la película. El giro retorcido que se intenta aplicar aquí es tardío y no tienen el impacto deseado. De haberse manejado con más vehemencia, quizás el resultado no hubiese sido tan artificial.

Las emociones llegan en su acto final, pero como en todos sus giros, se siente con falta de eficacia. No obstaste ello, el drama que se intenta materializar reúne los ingredientes clásicos del genero aunque nada indica que su resultado pueda perpetuarse como tal.

RESUMEN

En definitiva, Tierra Salvaje (Jungleland) es un drama de dos hermanos con una dinámica muy complicada que puede verse a través de un enfoque de una película de boxeo. Las solidas actuaciones no se condicen con sus giros, los cuales sufren de un impulso decaído.

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