Crítica de LA BATALLA DE KAMDESH (2020)

(Buena)

Sin ser demasiado vistosa, tiene todo lo que se puede esperar de un genero al que representa. La Batalla de Kamdesh ofrece intensas secuencias de combate. Pero, tiene un defecto, no visualiza la cara del enemigo. Disponible en Netflix.

La Batalla de Kamdesh cuenta la historia de un grupo de soldados estadounidenses en un puesto de batalla cerca de la ciudad de Kamdesh, Afganistán. La película adapta la novela de un corresponsal de la CNN y jefe de prensa del gobierno norteamericano, y refleja la pésima estrategia militar en territorio enemigo. Con soldados estadounidenses resistiendo los ataques sorpresas de los talibanes, el film pone énfasis en el valor y resistencia de aquellos combatientes que atravesaron una odiosa para sobrevivir. La Batalla de Kamdesh (The Outpost), ofrece intensas secuencias de batalla frente a un enemigo referencial pero que se se torna casi invisible para la audiencia.

La película comienza explicando como en el año 2006 el ejercito de los Estados Unidos planificó puntos estratégicos para evitar que los talibanes pudieran recibir armas o cualquier clase de suministros. Es así que uno de los puestos militares fue la base de Keating, en la que se nutre la historia y la que representa una de las batallas más temerarias cerca de Afganistán. La base militar le permitía a los estadounidenses comunicarse con los lugareños, evitando el trafico de armas del enemigo. Pero, está en el centro y rodeado de montañas, lo que lo hace un blanco fácil de posibles ataques. Muchos soldados eran enviado allí, aceptando que probablemente no saldrían con vida, por la ubicación de la base de operaciones. A partir de aquí, un nuevo grupo de combatientes americanos desembarcan para lo que será el principio de la supervivencia.

La película va contando la historia por capítulos, que representan el desembarco de un nuevo capitán en la base de operaciones estadounidense. Con la presentación de un nuevo líder, los soldados van cumpliendo nuevas directivas que en su conjunto equivale a defender eficazmente la instalación. En su primera mitad, la narrativa se toma el tiempo necesario para introducir los personajes, su camaradería y sus temores a sabiendas que son vulnerables ante un potencial ataque. En este punto, se hace un recorrido de las instalaciones y se pone un cierta énfasis en la pésima decisión estratégica de mantener una base, a todas luces, vulnerable.

Mientras los soldados frecuentan conversiones informales son sorprendidos por ráfagas de disparos que llegan desde las alturas de las montañas. Esto coloca al observador en una posición de primera fila cuando el ataque talibán decide atacar la base desde todos sus frentes. Pero, si bien la película se encarga de exhibir la supervivencia y el valor de los soldados en combate, descuida la línea enemiga. Algo que podría entenderse, dado la incertidumbre que genera la situación pero que se torna demasiado confusa por los constantes disparos y explosiones que se generan alrededor.

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Esta apreciación personal no es un reproche. Es una forma subjetiva de apreciar una batalla, donde particularmente se considera más apropiado enfocar ambos frentes. En este aspecto, la cámara se focaliza en los movimientos constantes de los soldados estadounidenses y sus posiciones de combate. Y, si bien sirve para reflejar tensión y nerviosismo se espera que la devolución de los disparos llegan a línea enemigas, algo que pocas veces sucede. Con lo cual la batalla se transforma en un campo de supervivencia, luchando los soldados por sus vidas.

Scott Eastwood representa al sargento Clint Romesha y es la única cara conocida aquí, junto a Orlando Bloom, dentro de varios personajes que se individualizan con un subtitulado. Hay una clara intención de valorar el coraje de los soldados pero ninguno de ellos tiene la profundidad necesaria. No es hasta llegado el final, cuando se aprovecha algún costado vulnerable de aquellos. Sea como fuere, el film aboca su segunda mitad a las escenas de acción dentro de la base militar. En este punto, las secuencias tienen el impacto deseado pero no son vistosas. Logran la atmosfera bélica en relación a la incertidumbre que genera la vivencia de los soldados, quedando en deuda la cara visible del enemigo.

CURIOSIDADES

  • Varios soldados en la película fueron interpretados por soldados reales.
  • Scott Eastwood nunca conoció a Clint Romesha, el sargento del Estado Mayor que interpreta. Aunque se las arregló para discutir extensamente su papel en una conversación telefónica.

RESUMEN

En definitiva, La Batalla de Kamdesh (The Outpost) sumerge a los espectadores en la intensidad e incertidumbre del combate. Si bien el enfoque capta con precisión la ubicación de la base y la acción explosiva, se olvida del campo enemigo. Al margen de ello, es una historia bien filmada que honra a los soldados que sirvieron en la base de keating.

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