Crítica de HERIDA (2021)

(Entretenida)

Halle Barry debuta como directora en Herida, un melodrama familiar con un trasfondo deportivo.

La oscarizada Halle Barry es una gran fanática de las artes marciales mixtas y, como espectadora, concurre regularmente en los torneos que organiza la UFC ( Ultimate Fighting Championship). De suerte que al enterarse de la existencia de un guion afín con la temática deportiva no dudo en hacerse cargo del proyecto. Herida, es un drama deportivo con toques melodramáticos que merecían un mejor desarrollo. Al momento de sonar la campana, los puntos se ganan fuera del ring.

Berry interpreta a Jackie Justice, una luchadora de MMA ( artes marciales mixtas) caída en desgracia. Retirada de sus momentos de gloria, se gana la vida limpiando casas de gente adinerada pero su fuerte temperamento la hace renunciar. Lleva un enojo en su interior que despierta una furia incontrolable, vital arriba del ring pero innecesaria fuera de el. Ello hace que se refugie en el alcohol, situación que su pareja y manager no puede controlar por desidia o conveniencia. Aun así, la persuade a una brutal pelea clandestina en la que resulta triunfadora.

La victoria llama la atención de un enigmático promotor que auspicia un futuro exitoso dentro del octágono. Pero, cuando Jackie se contemplaba a retornar al ring, su madre aparece con su hijo abandonado de seis años. Ella lo entregó cuando el niño era un bebé y ahora su padre ha fallecido. Comienza entonces un camino de redención y de segundas oportunidades, Jackie deberá luchar para recuperar su lugar en el octágono y conquistar la confianza de su hijo, que desde la muerte de su padre ha perdido el habla.

Herida, cuenta con demasiadas historias que conectan con la esencia y el temperamento explosivo del personaje, pero no logra abarcar ninguna de ellas. Jackie tiene un relación tormentosa con su madre, quien al parecer no prestó atención suficiente cuando aquella fue abusada y violada por sus parejas y parientes. Aquí, el dialogo entre la madre y la luchadora es demasiado superficial, casi de compromiso, con lo que lleva a explicar la relación abusiva que Jackie tiene con su pareja y manager. Se puede llegar a entender que Barry no quiere abusar de sentimentalismo para reservarla (acertadamente) con su hijo pero, teniendo en cuenta sus dos horas y 4 minutos de tiempo de ejecución, bien podría haberse dedicado más tiempo a esta historia.

Lo mismo sucede con el vinculo que tiene, cada vez más cercano, con su exigente entrenadora. La relación afectiva y lésbica exhibida en pantalla no aportan nada a la trama. Incluso, perjudica la imagen de jackie que parece aprovecharse de los sentimientos de su preparadora. Esta relación dura un suspiro y pierde fuerza en su trama final. El deporte de los puños necesita de un rincón que impulse al protagonista a dar todo de sí y Herida no lo tiene.

La entrenadora que acompaña, cuida y prepara a Jackie durante todo el film, llamativamente desaparece en su tramo final, quedando la protagonista sin un soporte emocional que canalice los golpes dados y recibidos. En este sentido Halle Barry pudo haber tenido su Rocky femenina o su Million Dollar Baby, (en el entrenamiento y en el combate culminante) pero la directora se tomo tan en serio lo que sucede fuera del ring, que la termina absorbiendo.

Ahora, el fuerte de Herida está en sus actuaciones. Barry, como protagonista, se muestra convincente. Como directora, se reserva primeros planos para demostrar, ahora sí, el eficaz dramatismo con su hijo. Su rostro magullado se contrasta con la tristeza y mirada perdida de un niño que se siente abandonado. Sin dudas, lo mejor del film y en la que Barry aporta su calidad dramática.

En cuanto las escenas de lucha, sin conocer mucho el deporte, se puede decir que están bien coreografiadas. Las patadas, puñetazos y estilos de llaves están realizadas con esmero y compromiso físico. A tal fin, Barry cuenta con la ayuda de la verdadera campeona de UFC, Valentina Shevchenko, quien será su rival en el combate final. En el apartado técnico, la utilización de la cámara es algo inestable cuando la lucha es filmada con cámara en mano. Los continuos movimientos circulares del posicionamiento de la cámara hace que el combate final pierda fluidez. No obstante ello, resulta elogiable que una actriz con más de 50 años de edad lleve a cabo movimientos, en principio, profesionales.

PUNTOS POSITIVOS

  • Las actuaciones son convincentes. Lo mejor: el delicado camino entre Jackie su hijo.

PUNTOS NEGATIVOS

  • Demasiados arcos narrativos sin desarrollar.
  • Es un poco extensa. Con humilde opinión, le sobre media hora de metraje.
  • El entrenamiento de Jackie podría haber sido mucho mejor. Es filmado en forma apresurada y sin demasiado entusiasmo.

RESUMEN

Herida (Bruised) es un drama deportivo que abarca demasiados cuestiones narrativas. Algunas un tanto complejas que, de estar profundizadas, hubiera solidificado aún más el personaje y su trama. Con todo, Halle Barry se reserva “delicados” momentos dramáticos con su hijo, el cual habla elocuentemente sin decir una palabra.

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