ROCKY BALBOA (2006)

Critica Rocky Balboa

Estamos ante una de las franquicias cinematográficas más queridas por el público y que en su momento y por la edad de Sylvester Stallone (tenía cerca de 60 años cuando volvió a interpretar a Rocky ) muchos se preguntaron si era necesario el regreso del personaje.

Desde ya elcritico.com.ar adelanta, como seguidor de la saga de Rocky, que le es muy difícil separar la subjetividad del presente comentario porque simplemente se creció con el personaje (recordemos que la primera Rocky se estreno en 1976). Se escuchó su música (quien no ha entrenado en el gimnasio o salido a correr con la típica música de Rocky) y se ha tenido, a lo largo de su infancia, algún que otro poster con la típica pose característica del semental italiano, con lo cual uno termina queriendo a Rocky por su sola presencia en pantalla.

Ahora bien a la pregunta que elcritico.com.ar hizo referencia en la introducción (sobre el regreso del personaje) se tiene que decir que era sumamente necesario, no solo porque Rocky 5 no había colmado las expectativas sino porque la saga merecía una despedida digna y emotiva como lo es su última entrega.-

En esta parte vemos a un Rocky muy solo. Su mujer, la entrañable Adrián, murió. Su hijo se mantiene esquivo y su cuñado Polie, que sigue trabajando en el frigorífico, no quiere vivir de los recuerdos del pasado, con lo que solo le queda atender el Restaurante, de nombre Adrians, contando anécdotas de sus peleas a los comensales.

Hasta que una secuencia virtual de combate entre Rocky y el actual campeón de pesos pesados, “The Line” Dixon, da ganador, por knockout, a Rocky. A partir de ese momento se comienza a organizar un combate de exhibición entre ellos, logrando captar la atención del público.

Cuando se habla de Rocky se habla de Stallone. Nunca un actor estuvo tan ligado a un personaje (ojo, también tiene a Rambo) como él, y no hablo solo de su interpretación, sino de su dedicación en la construcción del personaje.

Recordemos que fue el responsable absoluto de la creación de la historia (es el guionista de toda la saga) y en la dirección de esta última (también lo fue en Rocky 2, 3 y 4). Se evidencia un cuidado del personaje hasta el mínimo detalle logrando una película digna y que deja más que satisfecho a todos los seguidores de Rocky.

UN VIAJE EMOCIONAL IMPERDIBLE

El realizador/interprete (Stallone) nos va llevando por diferentes momentos sentimentales en el transcurso de la película. Siendo el primero la Melancolía al ver a un Rocky golpeado por la muerte de Adrián (brillante Stallone) recordando los momentos vividos y de paso enseñándonos lo importante que es tener un familiar querido a tu lado y de la tristeza cuando ya se te fue.

El segundo momento es la Satisfacción al ver nuevamente entrenar a Rocky. Sonando fuerte la música de Bill Conti ,”Gonna Fly now” , donde el espectador acompaña el esfuerzo y la puesta a punto del protagonista a lo largo de tres gloriosos minutos. Simplemente un último regalo de Stallone a los fans de Rocky en donde anticipa lo que esta por venir: Rocky va a dejar todo porque “nada se acaba hasta que se acaba”.

El último es la Emoción. Aquí Rocky llega al combate junto a sus seres queridos en su esquina. Teniendo momentos de tensión donde el espectador no quiere que le pase nada a Rocky, con buenas coreografías, siendo la pelea final más realista que sus antecesoras, pero muy emotiva, especialmente en los minutos finales donde el protagonista se despide de su público.

Como corolario debo decir que todos somos Rocky. Pero no el boxeador, sino el espíritu del personaje que llevamos dentro y que nos obliga a levantarnos cada vez que nos golpea alguna situación particular de la vida.

Un abrazo imaginario para Sylvester Stallone por haber creado y personificado a este entrañable personaje cinematográfico que tantas alegrías nos dio.

Saga Recomendable hasta los huesos.

[usrlist “Puntuación:5”]

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