THE LAST OF US (Serie Tv-2023)

critica the last of us

El primer episodio de la serie de HBO es una fiel adaptación del clásico videojuego. Con un inicio tenso, violento y postapocalíptico, The Last Of Us demuestra que lo mejor está por venir.

Adaptar un exitoso videojuego a la pantalla no siempre es garantía de éxito. Múltiples razones como no saber capturar la esencia del material original, profundizar su trama o simplemente equivocarse en el formato de transmisión elegido pueden llegar a estropear cualquier buena intención creativa. No son pocos los que han fallado en el intento de materializar la vivencia y atracción de lo que genera la naturaleza de un videojuego, que capta multitudes y horas de apego a la televisión, determinando una inquietante decepción a la hora de su resultado final. No es el caso de The Last of Us, el fantástico juego de supervivencia de la famosa consola playstation de Sony, cuya adaptación, sabiamente elegida en formato de serie, logra captar la misma sensación de su fuente original.

El espíritu del primer videojuego cobra vida en su primer capítulo que la cadena de televisión HBO adopta en su primera temporada. Con un trasfondo postapocalíptico, The Last of Us es un camino desesperanzador en búsqueda de la esperanza, aquella que pueda calmar el dolor de un padre mientras un virus desconocido azota a la humanidad. Una niña solitaria será la clave de una historia conmovedora. Tensa, interesante y violenta en su ejecución, The Last of Us (su primer capítulo) capta la esencia del videojuego y transmite la extraña sensación de lo que lo mejor está por venir.

The Last of Us sigue a Joel (Pedro Pascal), un hastiado residente de la Zona de Cuarentena de Boston que perdió a su hija durante un brote de un virus (Cordyceps). La pandemia lleva 20 años azotando a la humanidad y ahora la fuerza militar fascista (Fedra) controla todos los puntos limítrofes, imponiendo reglas y responsabilidades que si se desobedecen se paga con la pena de muerte. En ese contexto trabaja Joel, contrabandeando píldoras y productos ilícitos dentro de la Zona de Cuarentena. Hasta que la líder de la resistencia Marlene le encarga una tarea que no puede rechazar. Debe llevar fuera de los límites permitidos a Ellie (Bella Ramsey), una niña que puede tener la solución al destino de la humanidad.

El primer capítulo de la serie de The Last of Us es una sólida entrada para los conocedores del reconocido videojuego de Sony como para aquellos que se inician en la aventura postapocalíptica zombie. A la pregunta de que si no es algo tarde para su adaptación, teniendo cuenta que el juego debutó en la consola PlayStation 3 en el año 2013, sumado al extenso catalogo de películas y series con argumento zombie, en la que se destaca de The Walking Dead, se puede decir que el inicio de la serie tiene un drama emocional que va más allá de lo que pueda suceder con la amenaza del virus.

Afortunadamente el creador del juego, Neil Druckmann, se involucra en el programa de televisión asegurando que la esencia postapocalíptica dramática sea la misma que el juego que le procedió. Los personajes de Joel y Ellie van dando forma a lo que será el verdadero espectáculo de la historia. Todo ello con un trasfondo futurista y de desesperación de la raza humana en la que se exhibe con sorprendente calidad, como acostumbra la cadena HBO en la mayor parte de sus producciones.

Así, la visión que representa The Last of Us como su perfil dramático necesita de un tiempo de ejecución necesario para profundizar todos sus personajes. El acierto de la producción de HBO es haber elegido el formato de la televisión apara desarrollar cualquier referencia directa al videojuego. Con un elenco en el que se destaca Pedro Pascal, los nueve episodios permitirán contar la sorprendente historia en toda su extensión. El debut promisorio de su primera entrega (de hora y veinte minutos de duración) no hace más que pensar que lo mejor está por venir.

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OBI-WAN KENOBI (2022)

inquisidores: revelación de sus títulos

Disney apuesta a lo seguro y ofrece una historia familiar, alimentada por la nostalgia. Ewan MacGregor recrea un adulto Obi-Wan Kenobi en la serie de Las Guerras de las Galaxias. Disponible en Star+.

La Guerra de las Galaxias se ha transformado en un espectáculo por sí misma. Luego de la adquisición de Lucasfilm, por parte de Disney, la franquicia está explotando todos sus personajes de todas las formas posibles. Tiene una clara ventaja, tiene en sus manos una mina de oro, con universos por explorar, y un publico cautivo pendiente de cada estreno. The Mandolarian, fue la serie que marcó el camino, con un cazarrecompensas que ya ha tenido una breve participación secundaria en los primeros largometrajes de las Guerras de las Galaxias. A ella, le siguió “El libro de Boba Fett”, con similares resultados.

En esta ocasión, Disney vuelve sobre lo seguro, que es revivir la historia adulta de Obi-Wan Kenobi y el exterminio de los jedis. La nueva serie mantiene los escenarios de The Mandolarian y ofrece una historia familiar, alimentada por la nostalgia.

Obi-Wan Kenobi  se reencuentra con los Jedi diez años después de  Star Wars: Episodio III – La venganza de los Sith. Luego del exterminio de los portadores de sables de luz, Obi- Wan Kenobi se encuentra exiliado en el planeta desértico de Tatooine para vigilar a Luke Skywalker.  Sus escasas interacciones con los lugareños resaltan la forma en que el tiempo ha cambiado a un hombre que alguna vez sirvió de guía en el consejo Jedi. Mientras los propios inquisidores de Darth Vader cazan a los Jedis restantes, Obi-Wan se ve envuelto en la acción cuando aquellos secuestran a una pequeña niña, para sacarlo de su ostracismo.

Como es habitual en cualquier serie de Disney, Obi-Wan-Kenobi se mueve dentro de una narrativa familiar. A sus logrados escenarios y vistosos personajes se le suma la presencia efectiva de Ewan McGregor, quien vuelve a vestir el traje de Jedi. Con un semblante cansino y temeroso, un adulto Obi-Wan lleva el peso de la narrativa lo que permite que la historia vaya cobrando impulso a medida que el personaje despeje sus miedos. En este aspecto, la serie apuesta a lo seguro, poniendo al protagonista en una situación de vulnerabilidad, para fundamentar su resurgimiento.

El Imperio está en su apogeo y los inquisidores son la nueva orden de la Galaxia. Bajo la directiva de Darth Vader, buscan asiduamente a Obi-Wan. La amenaza de aquellos, es quizás la parte más interesante de la historia. Con una fuerte presencia de los hombres de negro, la serie se desenvuelve dentro una zona de confort en lo que no tiene intenciones de salir. Esto no quiere decir que sea una repetición. Sino que replica situaciones y momentos ya vividos. La diferencia está en el cambio de personajes. Mientras que en The Mandolarian era Baby Yoda (Grogu) el que estaba en peligro, ahora es una joven Leida Organa ( Vivien Lyra Blair), cuyo secuestro sirve para sacar a Obi-Wan del escondite y enfrentarse a los Inquisidores. Sin embargo, la aclaración no es un reproche, la incursión de la niña es un acierto, solo que se mueve en un terreno conocido.

Dicho esto, los dos primeros capítulos de la serie gozan de una estética irreprochable. Si bien la producción parece haber aprovechado los escenarios de la ciudad de Tattooine (visto con frecuencia en The Mandolarian), la locación sirve para representar el exilio de Obi-Wan y su forzado retorno. Similar situación sucede en el capitulo segundo, donde las calles y tejados de la ciudad de Daiyu, configuran el peligro y amenaza a lo desconocido. Aquí es donde entra en forma la serie, con una serie de personajes que ilustran la saga de la Guerra de las Galaxias. Con todo, Disney parece seguir los lineamientos de la ingeniería mecánica japonesa. Esto es lo que funciona no se toca, con lo que Obi-Wan utiliza una nostalgia perfeccionada.

RESUMEN

En resumidas cuentas, Obi-Wan Kenobi seguramente sacará lo mejor de sí en los próximos capítulos. Pero, por lo visto en los primeras entregas no se puede evitar pensar que el impulso de la serie es una nostalgia perfeccionada. Aun así los fanáticos de la franquicia, como los iniciados en la misma, saldrán satisfechos.

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UN DIA PARA MORIR (2022)

critica un día par morir

Con una narrativa incoherente y con pobres coreografías de acción, Un día para morir (A day to die) es otro producto descartable que va directo al basurero. Protagonizan Kevin Dillon, Frank Grillo y Bruce Willis.

Programada para entretener sin exigencias, Un día para morir cruza el límite de lo absurdo gracias a una narrativa incoherente que hará malquistar al observador más optimista. En una trama donde los buenos y los malos intercambian etiquetas no hay nada aquí que merezca la pena visualizar, más allá de ganar un bostezo. Con pobres coreografías de acción, Un día para morir es otro película descartable de bajo presupuesto que va directo al basurero.

La historia se centra en Connor (Kevin Dillon). Hace un tiempo formó parte de un grupo secreto Swat para detener una toma de rehenes en un colegio. Las cosas salen mal y meses más tarde se encuentra trabajando como oficial de seguimiento de personas que están bajo libertad condicional. Durante su tarea, Connor mata a un traficante de drogas, que resulta ser una pieza importante dentro del circulo criminal que maneja el empleador criminal Pettis (interpretado por León). Resulta que para cubrir la perdida sufrida, Pettis secuestra a la esposa embarazada de Connor con el fin de que este le consiga dos millones de dólares. A contrarreloj, Connor llama a sus antiguos socios del equipo Swat para salvar a su esposa.

La confusa secuencia de apertura, en donde se presenta la situación de rehenes, marca la incoherencia de un argumento que no se preocupa mucho en explicar lo que expone en pantalla. Los agresores parecen ser miembros que pregonan la supremacía blanca pero no se sabe bien cuales son sus demandas. Están en un colegio pero los rehenes son adultos con lo que se supone que era un acto escolar. La “incontrolable situación” hace que intervenga el grupo comando con la autorización, en las sombras, del jefe de policía Alston (Bruce Willis). Lo que sucede a continuación marca el tono desconcertante de la película. El grupo secreto ataca el colegio con lanzacohetes y mueren personas inocentes. Es una secuencia que sorprende, negativamente, atento que no se preocupa por idear una historia de fondo. Sencillamente, sigue adelante con el caos como una forma de cubrir su falencia argumental.

Dicho esto, Un día para Morir no se ocupa de ninguno de sus personajes. Todos son interpretados con un trazo de artificialidad evidente y el esfuerzo que puede haber en alguno de ellos se pierde por la incoherencia de un guion a prueba de inocentes. El material narrativo con el que se trabaja aquí es confuso, artificial y hasta, en cierto punto, irrespetuoso. La frustrada premisa cobra impulso de irreverencia cuando los personajes intercambian papeles. Los malos y los buenos se confunden con un descaro desconcertante, que se potencia en su desenlace final. En es este punto, el traficante que secuestra a la mujer embarazada tiene un interés social, vendiendo drogas para mejorar la raza negra, pero la credibilidad del personaje se va cayendo a pedazos en el segundo acto de la película.

En términos técnicos, Un día para morir no tiene mucho para aportar. La dirección es llevada de una manera tosca, con movimientos de cámara estéticamente desagradables. Los efectos visuales, en las que se incluyen las coreografías de acción, son pobres, sumados a un trabajo de edición que evidencia los límites presupuestarios. Los tiroteos y persecuciones son genéricas y aburridas. Generando mucho ruido hacia el final, pero con una ejecución inerte y poco convincente.

Frank Grillo y Bruce Willis son los rostros más conocidos aquí y sirven, solamente, como gancho de marketing. Ambos trabajan escasos minutos y poco pueden hacer con un guion que no se preocupa en mantener la coherencia con el esfuerzo. De hecho para cubrir la ausencia de Willis en parte de la producción se utilizó un doble de voz y CGI, para mantener al actor involucrado en la historia.

RESUMEN

En ultima instancia, Un día para morir (A day to die) es un film que debes dejar pasar a no ser que estés muy aburrido. No hay nada aquí que merezca un vistazo. Su débil e incoherente argumento detonan la paciencia del observador y con ella la falta de respeto. Frank Grillo y Bruce Willis solo forman parte de un producto de marketing.

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EL JUEGO DEL CALAMAR (2021)

el juego del calamar

El drama de supervivencia es tan sangriento, sádico y despiadado que rompe agresivamente con las convenciones del genero.

Jugar a un juego representa una idea de entretenimiento en donde su fin principal es tratar de ganar para no perder. Las reglas como su resultado son claras y para participar hay que acceder voluntariamente. Hasta aquí, nada que cualquier mortal no conozca. Pero, ¿Qué sucedería si la vida de los participantes están en juego? Ello es lo que plantea el juego del calamar, la transformación del comportamiento humano y cuan lejos puede llegar para lograr su cometido. El drama de supervivencia es tan sangriento, sádico y despiadado, que rompe agresivamente con las convenciones del genero.

Un fotograma de Squid Game.

La serie coreana, de nueve capítulos, parte de una situación desesperante. Solo las personas con grandes deudas tienen la oportunidad de participar en el juego, posición que es estudiada, meticulosamente, por sus creadores. De manera que, la escoria de la sociedad es atraída con la promesa de recibir dinero fácil. Para ello, se les entrega una tarjeta representada con un circulo, un triangulo y un cuadrado con un número telefónico al que tienen que llamar para ingresar al juego. Pero lo fácil se vuelve difícil, 456 personas sin suerte deberán participar en seis juegos al cabo de seis días.

Los juegos están sujetos a tres artículos que los organizadores hacen firmar con el consentimiento del jugador. El primero dispone que el jugador no podrá dejar de jugar, el segundo establece que el jugador que se niegue a jugar será eliminado y su tercero contempla que los juegos pueden terminar, si la mayoría acepta. Todos los jugadores en fila organizada van firmando el documento, pero el evento tiene una trampa: se desconoce que los juegos son mortales y un error equivale a la muerte. ¿El premio? 45600 millones wones para el ganador.

Un fotograma de Squid Game.

La serie abre su capitulo inicial focalizando la atención en unos de sus personajes centrales. Seong Gi-hun (el número 456) es un deudor empedernido, divorciado y que tiene una hija de la cual ha perdido su custodia. Vive con su madre a quien explota miserablemente. Se puede decir que es un autentico “imbécil” al gastar todo lo que tiene en apuestas de carreras de caballos. Apaleado por las deudas y por la amenaza de un mafioso local, quién le reclama su dinero a cambio de sus órganos, accede a los juegos como método de salvación.

Entre los compañeros participantes se encuentran un amigo de la infancia, una carterista, un anciano con un tumor maligno, un gánster y un trabajador paquistaní. Todos ellos tendrán su peso en la historia y tendrán sentimientos encontrados a lo largo de los juegos. En este aspecto se evidencia un compromiso en el tratamiento de los personajes, cada uno de ellos tiene movilizaciones diferentes y la serie se toma su tiempo en profundizarlos. El observador irá descubriendo con los personajes los efectivos giros de su trama, mientras se paraliza con la crudeza de los juegos.

Un fotograma de Squid Game.

Los seis juegos que se presentan son básicos, algunos infantiles, pero son a muerte. La crudeza con la que se representa la eliminación de los participantes es notaria, las ejecuciones a manos de los soldados de rojo (custodios de las reglas de los juegos), es brutalmente descarnada. El impacto de su violencia grafica se emplea generosamente con un índice de sangre que salpica la pantalla, los cortes, las caídas y los disparos sobre la humanidad de los participantes son retratadas en forma explicita.

La malvada premisa cobra vida con los impecables decorados de los juegos, todos con un amplio nivel de detalle y con un enfoque suficientemente cerca para impresionar. Lo mismo sucede con los responsables del juego, su líder lleva una mascara distinguida del resto, envuelto en un traje negro y que controla los juegos desde un panel de control, mientras escucha música clásica. El ambiente amenazante que se ha creado aquí es eficiente antes, durante y después de cada juego. Sin dudas un logro al equilibrar los momentos de tensión y su clímax entre los participantes y el entorno.

El juego del calamar es más que un juego, tiene alguna moraleja a pesar de su violenta y sádica premisa. Si se logra sobrellevar el impacto brutal de las ejecuciones, mantendrá el nivel de expectativa desde su minuto inicial y no se podrá hacer nada para contrarrestarlo.

PUNTO POSTIVOS

  • Su premisa, aunque sádica, es cautivadora.
  • Los juegos. Algunos son infantiles pero entretenidos y de fuerte impacto visual.
  • Los decorados son de un nivel de ingenio notable.
  • El elenco actoral. Se destaca Jung-jae Lee ( Seong Gi-hun).

PUNTOS NEGATIVOS

  • Su violencia grafica puede desanimar algunos observadores.

RESUMEN

El juego del calamar es un salvaje y violento entretenimiento que capta la atención de inmediato. En cuestión de minutos el observador estará inmerso en su malvada premisa y no podrá salir hasta el final.

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SKY ROJO (2021)

critica sky rojo

Los creadores de la Casa de Papel elaboran una propuesta de consumo rápido, polémico y, por momentos, divertido como lo es SKY ROJO. Su historia se distribuye a lo largo de ocho capítulos que se caracterizan por su escaso contenido narrativo y su ritmo frenético.

La trama gira alrededor de tres prostitutas que trabajan en el burdel Las Novias. El prostíbulo es dirigido por Romeo, un siniestro y oscuro personaje que se apodera de sus empleadas. Para ello lleva un libro de contabilidad en donde registra las supuestas deudas de las cortesanas. Un día una de ellas le presenta el deseo de retirarse para siempre del lugar. Como su dinero recolectado no llega a cubrir su abultada deuda (inflada) se desencadena un forcejeo con el proxeneta quién es derribado con la ayuda de dos compañeras. El resultado es el menos esperado para ellas. Romeo fue golpeado en la cabeza y parece estar muerto con lo que deciden escaparse del burdel antes que de ser acusadas de cómplice de asesinato.

A partir de aquí se generan una estructura narrativa circular. Esto es escapar para no ser atrapada será una constante en sus capítulos que se reiniciará a medida que se sortee cada obstáculo narrativo.

Ahora bien, por la temática que presenta la serie y por su desarrollo visual será muy fácil caerle en criticas porque ejecuta un texto narrativo por demás polémico. Primero, porque la prostitución está asimilada a la trata de personas en donde la mujer es explotada y forzada a trabajar en contra de su voluntad. Segundo, por las imágenes subidas de tono que se presentan dentro del burdel. Tanto el lenguaje vulgar como corporal son retratados en forma constante y en primer plano. Y tercero, por el ensayo machista para fundamentar el burdel, donde la mujer es solo un objeto.

No es animo ni intención del critico.com.ar entrar en ese análisis porque se considera que SKY ROJO lleva una línea interpretativa diferente. Las tres protagonistas quieren escapar del burdel no quieren ni desean ser prostitutas. La prostitución la ejercen por necesidad y para cubrir una situación de pobreza o de violencia doméstica. Por ello atacar la propuesta televisiva por representar la prostitución no tiene mucho sentido porque la misma se encarga de exponer las miserias humanas. Sería una denuncia antes que una representación.

Las tres protagonistas tienen historias diferentes. Coral (Verónica Sánchez) es una española que escapa de la violencia de su marido. Tiene un secreto oculto pero se hizo prostituta por protección. Antes era ama de casa y profesora de biología.

Wendy (Lali Espósito) es una argentina proveniente de la villa 31. Su llegada al burdel es para abastecer de dinero a su novia. Es el personaje menos desarrollado. Sin embargo lo equilibra a fuerza de carisma. Va de menos a más.

Gina (Yany Prado) es una cubana que llegó al burdel por engaño. Tiene la historia más convincente porque su personaje representa a muchas mujeres que fueron inducidas a desempeñar una tarea no querida.

Las tres historias están desarrolladas brevemente. Esto es su principal defecto. No tienen una profundización suficiente para solidificar cada personaje. El pasado de las protagonistas es narrado mediante uso de flashbacks y a toda velocidad. Sin embargo este método narrativo funciona para poner en órbita al espectador de inmediato. Su ritmo frenético es totalmente adictivo y se visualiza como si fuese un videoclip.

La ambientación es otro punto a destacar. Tanto el burdel como las locaciones exteriores están muy bien desarrolladas. Pero es el prostíbulo Las Novias el que se lleva toda la atención. Su iluminación con luces de Neón como su atmosfera de burdel está muy bien recreado. Aquí se visualizarán las imágenes mas chocantes y vulgares de la serie. Ante ello hay que decir que es un prostíbulo no una biblioteca. Sin embargo algunas escenas de sometimiento se podrían haber resumido. A pesar de ello lo que molestará algunos observadores es lo que representa mas allá de lo que se exhibe.

SKY ROJO no representa al sexo ni mucho menos. Son protagonistas que quieren escapar de el. Buscan tener una vida normal. Volver a sentir el placer de ser libre y de elegir su destinos. Aquí es donde el machismo se diluye y se engrandece la figura de la mujer. Las tres mujeres eligen ser libres por derecho y esencia en la segunda mitad del metraje donde deciden enfrentar a su oponente.

La serie consta de ocho capítulos de 25 minutos cada uno aproximadamente, logrando captar un interés adictivo por su alocado ritmo narrativo. Se destaca la lograda interacción entre los personajes, tanto del lado bueno como del malo, como su humor negro.

ELENCO

Verónica Sánchez, Lali Espósito y Yani Prado interpretan a las prostitutas. Todas están correctas pero la que siempre está un paso adelante es la actriz española. Es la que mejor desarrolla su faceta interpretativa.

Asier Etxeandia, Miguel Ángel Silvestre, Enric Auquer interpretan el trío del mal. Correctos al igual que sus compañeras de reparto. Pero el que se destaca es el primero. Romeo es el dueño del burdel y compone al malvado en cuestión. Su logro esta en lo que dice y no en lo que hace. El texto narrativo que representa es por demás disparatado. Por momento se asemeja un poco a los de Quentin Tarantino. El ensayo que hace del órgano sexual masculino es propio de una persona delirante mas que machista. Involucrar a Cristóbal Colon para justificar el funcionamiento de su burdel es bastante gracioso. Su caracterización de hombre siniestro y demente está muy bien desarrollado.

PUNTOS POSITIVOS

  • La interpretación de Romeo y Coral. Ambos con sus contrapuntos mantienen el interés del relato.
  • La ambientación del burdel.
  • El ritmo frenético y su humor negro.
  • La persecución en ambulancia de corte tarantinesco es muy efectiva.

PUNTOS NEGATIVOS

  • La historia particular de cada prostituta no está profundizada.
  • Algunas imágenes pueden molestar a ciertos observadores.
  • Su excesivo diálogo vulgar.
  • La autoridad policial brilla por su ausencia.

RESUMEN

SKY ROJO es una propuesta para una determinado tipo de público. Su ritmo frenético y su interesante texto narrativo logran un producto adictivo mas allá de la delicada temática elegida.

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