SECUESTRO EN DIRECTO (2022)

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El thriller de Mel Gibson no efectiviza su propio engaño. Secuestro en Directo (On the Line) tiene un buen comienzo pero su final no es recompensado.

La exitosa carrera de Mel Gibson ha sufrido un desvío hacia el abismo cuando el actor se vio involucrado en algunas declaraciones por demás controvertidas. A diez años de aquél suceso, su imagen ha entrado en decadencia y fue puesto en una lista negra por los grandes estudios cinematográficos. Esto motivó a que Gibson se involucre en películas mediocres o de bajo presupuesto para mantener viva su estampa de estrella de cine o de generar algún dinero, con el menor esfuerzo posible. La realidad es que es un tanto desalentador ver un talento como Gibson desperdiciado durante tantos años sin protagonizar películas a gran escala. Secuestro en Directo, no es un regreso triunfal de Gibson. Ni siquiera entra dentro de sus 15 mejores películas. Pero a pesar de sus fallido final, logra entretener por el carisma del actor. Algo que la dirección a cargo no supo como premiar.

Elvis (Mel Gibson) es un locutor de radio experimentado que trabaja en un programa nocturno, que atrae a un público con diversas problemas personales.  Cuando se dispone a salir al aire, una amenazante llamada lo involucra personalmente. Un ex-militar, Gary, decide poner toda su atención cuando le informa que su esposa y su pequeña hija han sido secuestradas por el maltrato que le dio a una exempleada, después de su paso en su programa. Con el destino de su familia en sus hombros o lo que es mejor su voz, Elvis deberá seguir las reglas del juego de Gary para asegurarse de que sus seres queridos salgan con vida.

Secuestro en Directo tiene una premisa simple y moldea su capacidad de atracción en una amenaza inesperada. Es un punto atrapante cuando hay vidas en riesgo y se plantea la forma para llegar a salvarlas. Aquí, Gibson interpreta a Elvis, una estrella de la locución nocturna que está acostumbrada a lidiar con personas desesperadas. Engreído por su capacidad de respuesta y presumido en su resolución, Elvis, recibe una queja de su jefa sobre la forma en que lleva a cabo su programa. El personaje le permite a Gibson desplegar su picardía pero pronto todo se desploma cuando recibe el llamado de Gary, quién llama para afirmar que el estilo mordaz de Elvis destruye vidas.

El reclamo se revela cuando el agresor comunica que su mejor amiga y ex empleada de la radio se suicidó por el trato de Elvis. Con el secuestro de su esposa e hija, comienza un serie de pruebas que se traducen en amenazas verbales si el anfitrión no está dispuesta a sobrellevarlas. Aquí, la dirección intenta atormentar a la audiencia con un suspenso desnivelado. Mientras Elvis y sus acompañantes tratan de recorrer el estudio buscando pruebas de vida, la guía de la voz agresora no tiene el impacto deseado.

Lo mismo sucede con el tercer acto final. Cuando la película muestra algunas cartas, el observador sabrá ganar la partida de antemano. La firme sospecha de que algo es como se cree que es será descubierta y le restará puntos al film. Una apuesta que pierde el factor sorpresa por utilizar dos veces el mismo truco. En relación a ello, se puede decir que en los momentos finales la dirección no aprovecha ni extiende el talento dramático de Gibson, pero a juzgar por los créditos finales no hay una intención clara de que ello ocurra. En definitiva, Secuestro en Directo entretiene pero no logra cerrar las expectativas dejando una falsa sensación de suspenso.

RESUMEN

En resumidas cuentas, Secuestro en Directo (On the Line) juega con el factor sorpresa y con algunas dosis de suspenso. Ninguno de los dos cumplen las expectativas. Aun así entretiene y será valorada por los seguidores de Mel Gibson.

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CORRE CARIÑO, CORRE (2022)

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Interesante en su comienzo y algo divertida como absurda en segunda mitad, Corre Cariño Corre (RunSweetheart Run)  es otro mediocre thriller de terror de bajo presupuesto. Disponible en Amazon Prime Video.

Una mujer soltera que huye de un ambiente misógino mientras lucha por sobrevivir es un buen pretexto para incorporar capas de terror a una historia, sin perder de vista su fuerte mensaje social. Pero, Corre Cariño Corre, no está interesada en representar aquel contexto. Solo es una interesante insinuación que actúa como fuerza de atracción. Lo que queda , es una tonta, confusa y, por momentos, divertida película de terror de bajo presupuesto que corre riesgos de extenderse demasiado.

Corre cariño corre sigue a Cherie (Ella Balinska), una joven madre soltera que aspira a ser abogada, pero actualmente es secretaria en un bufete de abogados sexista.  Su día comienza con un planteo en forma de denuncia. Ha sido objeto de un desagradable comentario de un socio de la firma, pero su atención en Recursos Humanos no es focalizada. Mientras atiende la agenda de su jefe, se le reclama la coincidencia de un compromiso laboral con el aniversario matrimonial. Para remediar la situación, consiente asistir a una cena con un cliente de la firma. Ethan, es atractivo y encantador y pronto Cherie se ve atraída por sus cualidades. Hasta que revela su costado más oscuro.

Para empezar y sin animo de generar spoilers, se puede decir que el thriller de terror es lo esperable en una producción de Blumhouse Productions. El estudio cinematográfico, conocido por financiar films de suspenso y terror de bajo presupuesto, como La Purga o la saga Halloween, nos indica claramente aquella sensación. Eso no quieta que Corre Cariño, Corre tenga un planteo interesante. Digamos que, una mujer solitaria que escapa del mundo de los hombres misóginos y desconsiderados, con policías comprometidos, es una buena historia sobre la naturaleza de una sociedad patriarcal. La película mantiene su línea de interés cuando aborda tales conceptos con una introducción que recrea un atmosfera de suspenso sumamente acertada donde pone énfasis en faceta social.

La dirección toma la iniciativa con la historia de una mujer que es acechada por el peligro cotidiano. Desde manoseos no deseados en un colectivo hasta comportamiento inapropiados en el trabajo, la historia parece tener un hilo conductor atractivo donde el peligro acecha en cada rincón. El problema se suscita cuando se da comienzo al titulo de referencia y el intenso thriller se transforma en una persecución sangrienta. La elección aporta los ingredientes necesarios para entretener en un fin de semana por la noche, pero al final de cuentas aquel componente no puede materializarse de manera efectiva.

Luego de un cuarto de ejecución, la película se mete de lleno en el plano sobrenatural. La narrativa, a pesar de los crueles intentos de exposición sangrienta, genera un doble despropósito: socaba la tensión bien ganada y se aleja del terror genuino que venía acechando a la protagonista. Los seguidores de este tipo de propuestas ignorarán lo manifestado y la verán como un sólido entretenimiento en donde la aprobación se juzga por las gotas de sangre. En relación a ello, se puede decir que la película no cuenta con el presupuesto necesario para exponer su ambiciosa narrativa. El ingenio en la dirección trata de disimularlo con algunas ejecuciones intempestivas de sangre ( de corta de duración), pero no logra imponer el efecto deseado.

Otro punto en contra es la mitología interna a la que hace referencia. Es confusa y entra en conflicto con su base narrativa. Llegado al final, el desconcierto se hace evidente con algunas manifestaciones que ponen en duda el concepto de la humanidad. A favor, cuenta con una creíble y comprometida protagonista (Ella Balinska) logrando transmitir sus gotas de sudor (y de sangre) durante la incansable persecución nocturna.

RESUMEN

En definitiva, Corre Cariño Corre (Run Sweetheart Run), funciona mejor en su primer cuarto de hora donde se pone énfasis en el aspecto social. Llegado el terror, la película no tiene nada para aportar más que confusión en la explicación de su mitología interna.

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FANATICO (2019)

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Con un guion confuso, Fanático (The Fanatic) es un thriller que no logra equilibrar el fanatismo tóxico con el allanamiento de morada. John Travolta sale de su zona de confort pero es absorbido por la falta de definición de su personaje. Disponible en Netflix.

Representar el fanatismo en el mundo del espectáculo es una idea interesante atento que hay millones de espectadores con pasiones desmedidas. El seguimiento emocional por un actor al cual se idolatra puede verse desbordado cuando se tiene sentimientos encontrados. El fanático, intenta materializar lo señalado pero confunde su simpleza con aditamentos confusos y mal ejecutados, logrando una evidente decepción a pesar del compromiso de John Travolta.

Travolta interpreta a Moose, el fanático en cuestión. Un hombre autista que idolatra a las estrellas de las películas de terror, coleccionando todo tipo de merchandising .  Mientras asiste a una sesión de autógrafos en una tienda local de artículos de colección, Moose es rechazado por su actor favorito, Hunter Dunbar (Devon Sawa), y se enoja.  Con la ayuda de su amiga Leah (Ana Golja), la fotógrafa paparazzi, Moose descubre dónde vive Hunter y decide visitar la propiedad para entregarle una carta en persona. Las tensiones aumentan cuando el rechazo de la estrella de cine persiste, dando comienzo a un desborde emocional inusitado.

El fanático tiene una idea interesante que ya ha sido retratada en otra oportunidad (The Fan) con Robert de Niro en el papel de un fanático de beisbol. Pero mientras en aquella el Fanático tenía una idea clara de lo que representaba, con un índice de maldad escondido en el fanatismo por el deporte, en la de referencia se confunde aquel propósito y no se logra posicionar al personaje. Es decir, aquí el fanático es un ser indefinido con un autismo que no tiene un propósito en su desborde emocional.

El trastorno psicológico del personaje no tiene un peso propio y el hecho de que este desconectado con el mundo exterior y que sea objeto de recurrentes burlas no logra justificar sus excesos emocionales como fanático. En sintonía con lo dicho, la película no profundiza su discapacidad como la soledad en la que está inmersa el personaje. Ello le da amplia libertad a Travolta para moldear cierto niveles de conducta hasta volverse escalofriante, pero no puede disimular el desconcierto. Las épocas de gloria han pasado para Travolta, quién ha tenido un resurgimiento de la mano de Quentin Tarantino. Aquí, se evidencia un trabajo comprometido y alejado de su zona de confort. Pero el guion y su ejecución no lo ayudan demasiado.

Pero el gran problema de Fanático es la identidad de la víctima. Se presume que el extraño acosador es el que está equivocado. Pero el film aporta una innecesaria confusión al retratar al acosado (Hunter) como una persona un tanto soberbia y desagradable. La deficiencia en esta área aporta poca claridad y le quita el matiz siniestro al personaje de Travolta. Ahora, cuando Moose cruza la línea de lo permitido, el film se transforma en una secuencia de allanamiento de morada. Aquí, el film aporta sus mejores momentos de suspenso con un buen manejo de las niveles tensión en escena y un Travolta totalmente volátil. Pero no es una recompensa ganada, el tercer acto final es un verdadero desconcierto y traerá un frunce de cejas en el observador. Lo que sí hay algo que queda claro, el fanático no es una acosador.

RESUMEN

En resumida cuentas, Fanático (The Fanatic) es un thriller extraño y de difícil recomendación. Su confuso guion y posicionamiento de sus personajes no logra representar con certeza el fanatismo toxico.

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EL EXTRAÑO (2022)

Con una esencia intrigante y perturbadora, El Extraño es un thriller psicológico que desenmascara a fuego lento un crimen atroz. Disponible en Netflix.

El Extraño ( The Stranger) es un relato ficticio de la investigación para resolver el asesinato de un niño de 13 años en Australia.  La historia, basada en un hecho real, elimina los detalles claves del procedimiento y sigue el intento de capturar al asesino a través de una elaborada operación encubierta por parte de la policía.  Si bien la dirección opto por una narrativa lenta y estructural de sus personajes, la labor en eje de sus intérpretes hace que la película mantenga la intriga hasta al final a pesar de un primer acto poco convincente.

El thriller criminal australiano, sigue a un grupo de policías encubiertos que reabren una investigación frustrada por falta de pruebas. El hecho es el secuestro y asesinato de un niño de 13 años que causó conmoción en un pequeño pueblo de Australia. A tal fin, la policía ordena la reactivación de la búsqueda del sospechoso y crean un plan para atraparlo y lograr su confesión. Para que la operación tenga éxito, el oficial Mark (Joel Edgerton ) necesita lograr la confianza del sospechoso Henry (Sean Harris), algo que se anhelaba desde hace mucho tiempo.

El thriller es sombrío, inquietante y perturbador. Estos conceptos están bien manejados por la dirección que priorizó los hechos posteriores al crimen. Aquí no hay ningún indicio que permite restaurar la secuencia del hecho en cuanto a violencia grafica se refiere. Solo hay un claro sospechoso y un intento de capturarlo con una prueba confesional. La perspectiva es un acierto porque permite evitar acciones duras, casi intolerantes, centrándose en la seriedad de la operación encubierta para capturar al asesino. Esto no le quita dureza a la película ya que sobrevuela en el imaginario colectivo la sensación de inquietud a medida que la narración avanza, a fuego lento, alrededor del caso real de la desaparición de un niño de 13 años.

La narrativa tiene una atmosfera de suspenso bien configurada. Si bien se le puede reprochar un primer acto un tanto desconcertante, es su segunda mitad la que logra revitalizarla por completo. La partitura musical tiene vital importancia en el comportamiento de los personajes. La música refleja la seriedad de la operación, la impronta de los personajes y la brutalidad del hecho en cuestión. Hay una clara intención de mantener expectante a la audiencia, la cual se sentirá desconcertada mientras se avanza con el misterio lentamente.

Ahora bien, el acierto de la película es el manejo de la intriga en el que se apoya las interpretaciones de Joel Edgerton y Sean Harris. El primero, como el policía que se hace amigo del sospechoso, demuestra el agotamiento mental que puede ser sometido un agente encubierto, incluso cuando tiene a su cargo un hijo de iguales características al desaparecido. Sin embargo, es el segundo (Harris) que se roba todo el espectáculo. La seriedad atroz con la que encarna al principal sospechoso es silenciosamente aterradora. Si bien Harris es un actor que interpreta generalmente a villanos, no se puede dejar de exaltar la mirada perturbadora y desconfiada de sus movimientos. En relación a ello, el film no aprovecha como debería estos atributos del actor para generar un desconcierto aun mayor en la audiencia.

El enfoque para resolver este caso fue el instrumento necesario para resolver el mayor caso de secuestro en Australia. En este sentido, resulta interesante como se desenvuelven las estrategias de operaciones encubiertas, pero no es el fuerte de la película aquí. Todo el peso de la narrativa recaen en el vinculo de Mark y Henry y en la confianza para genera una confesión.

RESUMEN

En definitiva, El extraño (The Stranger) es un buen thriller psicológico con una destacada labor de Sean Harris. Sin violencia grafica, genera inquietud y perturbación por la brutalidad implícita de un crimen real.

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LA INVITACION (2022)

La premisa de terror romántica fracasa a causa de la indecisión en sus dos facetas. Inspirada en Drácula, La Invitación (The Invitation) cuenta con una ambiciosa puesta en escena, algo que el guion y los vampiros no saben aprovechar.

¿Se puede ser romántico y terrorífico al mismo tiempo? Evidentemente es algo que no puede responder La Invitación siendo su ambición glamorosa, sensual y sangrienta las principales cusas de su perdición. Con una evidente inspiración en la novela clásica “Drácula”, la película expone giros y revelaciones confusas como predecibles hasta llegar al acto final culminante donde todo se resuelve al mejor estilo “Van Helsing”. Con un reparto actoral que no logra exponer los estandartes que el genero solicita y un guion que no aporta mucho más que líneas mediocres y cursis, el film se derrumba a pesar de su ambiciosa escenificación.

La historia sigue a Evie (Nathalie Emmanuel), una joven artista que llega a una remota finca europea para una boda familiar después de reunirse con parientes lejanos a través de un kit de prueba de ADN.  Durante su estadía en la casa palaciega, Evie es rápidamente seducida por Lord Walter (Thomas Doherty), el dueño de la mansión que esconde un oscuro secreto. Pronto se dará cuenta que “La Invitación” es un acto predestinado.

La película tiene una clara intención de canalizar el horror moderno y el clásico con toques de romanticismo. Algo difícil de ejecutar pero la cuestión es que logra crear un ambiente propicio para narrar este tipo de propuestas. Con una imponente mansión en la que se destaca su entorno gótico, grandes habitaciones oscuras y pintorescos “anfitriones”, representados en la aristocracia inglesa, la película logra imponer una atmosfera sumamente atractiva de lo cual no puede sostener.

El principal problema es su falta de decisión, de carácter que haga transmitir las vivencias de todos sus personajes. Cuando se sumerge en el terreno romántico, no logra buenos resultados porque sus diálogos como los interpretes que los ejecutan no tienen la intensidad necesaria para demostrar el arte del cortejo. Cuando llega, es lo suficientemente fría y cursi quedando el incipiente romance en un acto efímero. Resulta extraño porque el film se toma su tiempo para profundizar el vinculo de los personajes. Pero la cantidad no es lo mismo que calidad y ello se nota de primera mano.

El fallido intento de romance abre las puertas al terror con secuencias sangrientas que propinan algún que otro susto. Pero, como toda sucesión de errores, el segundo acto se siente demasiado predecible convirtiendo a La Invitación en un acto de supervivencia. Pero el derrumbe viene en la escena final culminante donde todo se resuelve de manera rápida, como si fuese una película de aventuras de monstruos.

El principal reproche es en lo atinente a la tradición vampírica. La Invitación, no logra tener una base sólida en lo atinente al título de referencia. Tampoco se expande mucho sobre el origen de los villanos. Mucho antes de la revelación de la película, sus escenas están llenas de referencia a la novela literaria clásica, Drácula, algunos sutiles otros evidentes. Pero lo llamativo es el extraño giro secundario que se intenta imprimir en los personajes de Mina y Jonathan Harker. Quienes hayan leído la obra del conde Drácula encontrarán extraño como inentendible este giro. En cambio, los ocasionales verán un simple hecho predicable.

Ahora, cuando la narrativa opta por el camino de la supervivencia heroica, todo se resuelve cuesta abajo. Desde las transformaciones (con efecto más rápido que un Ibupirac ) hasta las peleas, la dirección trata de resolver lo que el guion no puede suplir y es la coherencia. Aquí, los orígenes vampíricos se sienten descuidos y si bien no es un problema, sí lo es para la La Invitación al compartir una historia similar a la de Drácula.

RESUMEN

En definitiva, La Invitación (The Invitation) falla en casi todo lo que se propone. Con una destaca ambientación y algunos sustos (gore incluido) como punto a favor, no puede superar su indecisión en los géneros que transita. Inspirada en la novela grafica Drácula, sus giros son predecibles como inoportunos. Con todo, funciona como entretenimiento pasajero.

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EMILY THE CRIMINAL (2022)

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Potenciada por la sobresaliente actuación de su protagonista principal, Emily The Criminal juega con cartas usadas pero logra imponer su propias reglas. Con un guion dinámico, el thriller gana puntos en intensidad y es todo un triunfo.

El bajo mundo del crimen se manifiesta de múltiples formas y ello ha sido motivo para que los hábiles guionista de Hollywood pongan toda su inspiración para recrear posibles situaciones delictivas. Emily The Criminal, cuenta con tales ingredientes y apuesta a una intensidad que a la postre, es bien recompensada. Potenciada por la sobresaliente actuación de Aubrey Plaza, el thriller se nutre de conceptos ya vistos. Juega con cartas usadas pero imponer sus propias reglas. Su resultado es todo un triunfo.

Emily (Plaza) tiene antecedentes criminales. Un violento asalto en el año 2016 le impide sortear una exitosa entrevista de trabajo, cuyo empleador, a sabiendas, le pide que lo manifieste expresamente en su presencia. Frustrada y enojada por su estigmatización decide optar por un camino que le cambiará la vida. Mientras trabaja en un servicio de catering, un compañero le informa sobre un trabajo de pago fácil. Emily necesita el dinero para pagar una deuda estudiantil por un título de arte que nunca recibió, razón por la que la necesidad económica es su principal interés.

En el centro de la escena y sin ningún tipo de coacción, se encuentra en medio de una estafa con tarjetas de crédito. El trabajo consiste en comprar un producto y presentar el “plástico” falsificado y esperar que no la descubran. Con la atenta mirada del jefe de la operación, Yousef, Emily se debate entre hacer algo ilegal y la tentación del dinero fácil.

La película retrata a una persona que se encuentra frustrada por un pasado delictivo que no puede borrar y una necesidad económica que la acecha, un combo peligroso para alguien que intenta reinsertarse en la sociedad. El film no victimiza aquí la posición del personaje sino que la centra en un lugar de toma de decisiones en donde las reglas están lo suficientemente claras para arrepentirse.

Emily, tiene un talento para los dibujos de diseño y espera tener una oportunidad en una agencia de publicidad, mientras su amiga Liz trata de conseguirle una entrevista con su jefa desde adentro. La decisión de Emily es mantenerse por el camino correcto hasta que su compañero de catering la tienta con la posibilidad de ganarse un dinero fácil. Solo tiene que llamar a un número desconocido el que le brindará más información cuando asista personalmente. Hay algo evidentemente ilegal aquí, Emily lo sabe y aún así toma la decisión de arriesgarse. En este sentido, la protagonista transmite momentos de tensión sumamente acertados. Su lenguaje corporal, al igual que sus ojos, exhiben muestras de ansiedad y nerviosismo cuando se adentra en cumplir actos ilegales.

El guion es dinámico y le otorga a Aubrey Plaza la posibilidad de transitar diferentes capas de su personaje. La temática sigue la línea de otras propuestas de genero pero logra imponer sus propias reglas. Esto es, ofrece un nivel de emoción genuino gracias a la sobresaliente actuación de su protagonista. El riesgo personal que corre durante todo el film mantendrá expectante a la audiencia, quien la apoyará en circunstancias complejas. Esta situación de aliento es independiente al hecho ilícito en sí, razón por la cual la actuación de Plaza es más meritoria.

Ahora bien, la película se nutre de actos ilegales posibles. La orquestación de la estafa con tarjetas de crédito no dista mucho de la realidad y eso hace que la intriga se mantenga a flote en todo momento. En este aspecto, el líder de la organización y mentor de Emily, Youcef (Theo Rossi) , tiene un papel destacado. Con todo, Emily The Criminal funciona por una historia ordinaria pero meticulosamente ejecutada y una protagonista que transmite emociones genuinas.

RESUMEN

En definitiva, Emily The Criminal es un thriller con profundidad en sus personajes y con un guion meticulosamente ejecutado. Con la tensión e intriga en aumento, toca conceptos de estigmatización social y de su aprovechamiento, mientras la antihéroe ( Aubrey Plaza) afronta riesgos personales. Su resultado es un triunfo.

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FINAL DEL CAMINO (2022)

Entre el suspenso, lo absurdo y el humor negro, el thriller de Netflix no encuentra su mejor forma. Final del Camino (End of the Road) entretiene por su clásica premisa y aporta ingredientes de maternidad y racismo, que no son recompensados por su inadecuada atmósfera que intenta recrear.

Las películas de supervivencia en la carretera son tan viejas como el cine mismo. En ellas, se suscita una amenaza interna o externa en los viajeros en curso a la que tienen que sortear si quieren llegar a destino con vida. Final del Camino no es la excepción y trata de revivir un genero que ha sido asiduamente explotado. Con personajes fuertes como caricaturescos, el film toma una ruta de entretenimiento rápido y atrapante la cual no puede sostener por su inadecuada atmosfera, que intenta recrear. Con la maternidad y el racismo como base, el film se nutre de ciertos giros (pensados e impensados) pero no encuentra su mejor forma.

La historia sigue a los Freeman, una familia que está a punto de mudarse por problemas financieros. La jefa del hogar, Brenda (Queen Latifah) reúne a sus dos hijos y a su rebelde hermano Reggie (Chris “Ludacris” Bridges) para iniciar un nuevo rumbo hacia la ciudad de Texas. Con poco dinero, a causa de los gastos médicos por enfermedad de su difunto esposo, Brenda y su familia, emprenden un largo viaje donde vive su madre. En el trayecto, son testigos de un brutal asesinato en un motel. Las cosas se complican cuando Reggie se hace de un bolsa de dinero que le pertenece a un señor del crimen al que apodan “Señor Ross”. Cuando el criminal se anoticia del hecho, dará caza a los Freeman a lo largo de la ruta desértica. Sin ayuda posible, Brenda y su familia deberán sobrevivir de un asesino en serie.

La película comienza con una sensible y más que creíble interpretación de Queen Latifah. Su personaje en la piel de Brenda, una viuda que todavía se encuentra transitando el duelo con su familia , hace suponer que el film tendrá un enfoque dramático dentro de la inevitable narrativa de supervivencia que intenta plasmar. Pero mientras el viaje se convierte en un transito de relaciones raciales, con campamento neonazi incluido y psicóticos criminales, la narrativa adiciona ingredientes de humor negro y suspenso (este ultimo desaprovechado) que no tienen resultados esperados.

Ello hace que el tono del film pierda cierto brillo en las secuencias de acción atento que el traspaso de un genero a otro debe tener la coordinación necesaria para causar impactos emocionales diferentes. Final del Camino, intenta utilizar el humor negro para evitar el humor propiamente dicho, pero rara vez da resultado. Esto le quita dinámica al genero principal del cual se nutre el film, que es el suspenso. Cuando llegan, mediante secuencias de peligro inminente o mediante persecuciones, no son precisamente las del tipo adecuadas para esta clase de historias. Se puede llegar asumir algún tipo de culpa en su banda sonara con elecciones de música pop, que no logran realzar escenas dentro de la atmosfera de suspenso requerida.

Latifah (oficia también de productora) lleva adelante el protagónico sin sobresaltos, componiendo una madre que hace lo posible por sus hijos, sin importar el precio que tenga que pagar por ello. En este aspecto, el guion la induce a la actriz atravesar situaciones un tanto caricaturescas a lo que demanda esta clase de relatos. Por momentos, y envalentonada por su voluntad de madre, el personaje enfrenta situaciones de peligro como si fuese una persona con habilidades militares. Latifah, conduce, salta, golpea y dispara de forma soberbia. Irreprochable en términos de maternidad, no así en su ejecución, la cual puede tildarse de desmedida, entre otras.

El guion no es tan benevolente con Ludacris (el actor que interpreta a Tej en la saga de Rápidos y Furiosos) al volcarle a su personaje toda clase de decisiones inútiles, que no puede redimir. El resto del elenco secundario cumple con lo necesario, destacándose Beau Bridges, el cual logra suavizar el clásico estereotipo. Con todo, la película no aprovecha adecuadamente su punto fuerte, evocando conceptos como la maternidad y el valor de la familia de una manera harto conocida.

RESUMEN

En resumidas cuentas, Final del camino (End of the Road) es un tipo de entretenimiento desechable. La mezcla de géneros y la selección musical no le sienta bien y subrayan la falta de una adecuada atmosfera de suspenso.

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ROGUE AGENT (2022)

Inspirada en hechos reales, Rogue Agent construye una historia atemorizante sobre un hombre vil que utiliza su seducción y persuasión como una trampa psicológica. Próximamente disponible en Netflix.

Nada es tan escalofriante como la representación del “mal” en un ser humano. No hay monstruos ni personajes literarios que puedan llegar atemorizarnos tanto como él, por el solo hecho de que aquella posibilidad puede ser posible. Rogue Agent, refiere a la vida de un secuestrador, abusador y estafador, quién en la vida real fuera Robert Freegard. Un hombre que que utilizaba su encanto y persuasión como una trampa psicológica.

La historia esta ambientada en la década del 90 con un escenario político que pone al Reino Unido en alerta. La amenaza de colocación de bombas de parte del IRA hace que el gobierno británico despliegue agentes encubiertos para desenmascararlos. Bajo esta circunstancia, Robert Freegard (James Norton) se hace pasar por un agente de seguridad nacional (del MI5) a fin de perpetrar toda clase de delitos. El enfoque despiadado, metódico y táctico del impostor cambia cuando una de sus víctimas ( Gemma Arterton) descubre sus planes.

La película tiene una introducción ( en la voz en off de Arterton) en donde se revela cuales son los principios tácticos de un supuesto espía. Pero el film no trata de ello, como tampoco sobre los atentados a manos del IRA, que salpica levemente en su introducción. La utilización de aquellos hechos permite a Robert perpetuar su plan para con un grupo de estudiantes universitarios, todos ellos desprevenidos, lavándoles el cerebro, con tácticas mentales. Bajo la firme creencia de que él es un agente del MI5 encubierto, sus víctimas lo siguen, a punto tal de encubrirlo, incluso de sus propias familias.

La película no profundiza la mente de un hombre cruel, sino que lo muestra en un comportamiento continuado. Los delitos aberrantes que ejecuta tiene un fin material, pero su vehículo es un juego mental que utiliza como una trampa psicológica. Robert seduce a sus víctimas sin utilizar ningún tipo de coacción. Su arma es la mente y la forma de introducirse perspicazmente en las de sus víctimas. Cuando ello ocurre, las afectadas se encuentran en un callejón sin salida, incluso tienen a idolatrar al victimario. En este sentido la forma en que se manipula a las personas es realmente escalofriante, a punto tal que invita a una reflexión sobre la vulnerabilidad mental y sus consecuencias.

Ahora bien, el poder de la narrativa se apoya en la figura de Alice Archer (Gemma Arterton). La historia de una mujer que está a punto de caer en la trampa, mientras se debate sobre su estado sentimental tiene el impacto necesario para ser creíble. En este sentido, Arterton logra equilibrar gran cantidad de emociones, llevando a su personaje con la valentía necesaria para neutralizar futuras depravaciones. En relación a eso, Norton compone un personaje siniestro con evidentes capas de seducción. La oscuridad que representa, con sus atroces delitos, se vuelve atemorizante por sus tácticas mentales que, salvando las distancias, no son ajenas a la realidad. Cuando llegan, impactan por lo que representan, más allá de lo visual y Norton las materializa de una forma convincente.

RESUMEN

En resumidas cuentas, Rogue Agent tiene un enfoque moderado pero cautivador de como un estafador y secuestrador perpetró las mentes de sus víctimas con fines económicos. La implacable necesidad de justicia lleva al personaje de Gemma Arterton a impulsar la narrativa, logrando la equilibrar una gran cantidad de emociones.

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VERTIGO (2022)

Con una increíble sensación de vértigo, Vértigo (Fall), cumple en el genero de supervivencia. Eso sí, no es ajena a situaciones torpes como inoportunas.

Las películas de supervivencia no requieren mucho trabajo de narrativa. Los personajes y sus conflictos juegan un papel secundario de su estrella principal, que es el peligro que se genera. Con lo que todo se focaliza en el desarrollo de los efectos especiales para recrear un atmosfera de riesgo, vital, para cualquier forma de supervivencia. Vértigo sigue ese criterio y lo cumple acabadamente recreando una increíble sensación de miedo en las alturas. Como todo película de genero no es ajena a un argumento torpe y por momentos inoportuno en el que se desenvuelven sus personajes principales.

Vértigo sigue a Becky (Grace Caroline Currey), una escaladora que no puede salir de un pozo depresivo. Su aventurero marido Dan ha perdido la vida mientras escalaban una montaña rocosa y ello le ha quitado su forma de vivir, refugiándose en el alcohol. Al cabo de 51 semanas aparece su entonces amiga Hunter (Virginia Gardner) para sacarla del ostracismo con una propuesta. Le ofrece escalar una torre de radio de 610 metros de altura en el medio del desierto. Cuando se comienza la aventura y llegan a la cima de la torre, la escalera se cae y quedan atrapadas en las alturas sin servicio de celulares, sin agua y sin que nadie las pueda socorrer. El tiempo y el vértigo apremian, mientras encuentran la forma de bajar.

La película sigue los parámetros del genero de supervivencia tal cual nos tienen acostumbrados. No hay aquí ninguna innovación que determine una idea diferente sino más que seguir un patrón de conducta de los personajes en la osadía de aventurarse al peligro y sus consecuencias. Esta situación genera un clima de torpeza en las decisiones que se someten sus actos, atento que no hay nada que las haya puesto allí más que su propia voluntad. Pero, fuera de la rebeldía de las protagonistas de turno como su endeble significado de la vida ( en donde el peligro de perderla es un factor común) hay una recreación del miedo a las alturas muy bien configurada.

Ese vértigo se representa en la pantalla de forma totalmente eficaz con imágenes que representan la altura de la torre en el medio del desierto. Así como Tom Cruise en el Protocolo Fantasma de Misión Imposible, Vértigo, triunfa en este aspecto con destacados efectos especiales de impecable factura técnica. Es más que probable que las acrobacias (si las hubiese) y la configuración de su entorno se hallan hecho en una sala de edición. Pero aquí hay que tener un ojo clínico para darse cuenta de ello. Desde que las protagonistas deciden subir la escalera de la antena de comunicación, con poco espacio para moverse, el miedo a las alturas comienza a producir efecto.

La película cuenta con algunos giros que pueden volverse un poco previsibles y hasta repetitivos de otras propuestas. Pero lo cierto es que sirve para complementar la acrofobia. En este aspecto las dos protagonistas no tienen mucho con que trabajar, más que evitar caer al vacío. No está del todo claro el mensaje de la vida que quiere transmitir el film (no hace falta ponerla en riesgo para darse cuenta de ello) pero esto no es motivo de análisis aquí. La cuestión es que los intentos de supervivencia y rescate están diseños para transmitir sensaciones de miedo en las alturas y en esto cumple satisfactoriamente en un tiempo de ejecución de casi dos horas.

CURIOSIDADES

  • La torre de televisión B67 no es una torre existente. Según el director, la película se basó en la torre de radio KXTV/KOVR, también conocida como Sacramento Joint Venture Tower. Muchos saltadores, a lo largo de los años, han invadido ilegalmente la propiedad y han escalado la torre para saltar y lanzarse en paracaídas al suelo.   La torre de radio KXTV/KOVR tiene una altura de 625 m (2049 pies). 

RESUMEN

En definitiva, Vértigo (Fall), entretiene por sus logrados efectos visuales y por su sensación de miedo a las alturas. Si bien agrega una nueva perspectiva al genero de supervivencia, no hay nada más que eso en su obvio contenido.

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DEPREDADOR: LA PRESA (2022)

depredador la presa: final explicado

La ultima entrada de la franquicia de Depredador, La Presa, se reencuentra con su estilo y estética redondeando un thriller de acción digno y sumamente entretenido. Disponible en Star +.

El secreto para reiniciar una franquicia cinematográfica parece ser su regreso a las fuentes. Aquellas que marcan los lineamentos de una historia y personajes son un recurso necesario para retomar el exitoso camino perdido. En tiempos actuales, las secuelas, precuelas y remakes se han convertido en una norma desvirtuando el brillo y gloria del que tuvo alguna vez el producto original. En el caso de la saga de Depredador, La Presa, es una digna entrada que aprovecha su raíz violenta y se reencuentra con su estilo perdido. Lejos de la inolvidable y única película de 1987 (con un fabuloso Arnold Schwarzenegger) pero demasiado cerca en espíritu, La Presa es tal vez la mejor entrada desde las dos películas del Depredador.

La película sigue a Naru (Amber Midthunder), una integrante de la comunidad Comanche en 1719, en Norteamérica, que desea demostrar sus capacidades de caza entre sus homólogos masculinos.  Esto la lleva a perseguir, con su cercano y líder hermano, a un león que está acechando el territorio indio y ha dejado malherido a uno de sus miembros. Cuando Naru nota la presencia de un ser extraño y todos los demás la ignoran es inducida a demostrar su valor y se aferra a un viaje sobre la peligrosa fauna silvestre. Pero no estará sola, unos violentos colonizadores y un temible y brutal Depredador serán parte de su descubrimiento y con ello el ansiado título de cazador o de presa.

Para empezar lo que hace eficiente a Depredador: La Presa es su sentido de pertenencia. La narrativa adopta ese camino en forma simple y es precisamente lo que la película necesita. La forma en que es llevada la historia recuerda a ciertos pasajes de la entrada original. Esto es, el entorno natural de bosques y montañas es utilizado como “algo más” que bellos paisajes en donde se desenvuelve la gran parte de la acción. Lo que fue “la selva” en el Depredador de 1987, lo son los entornos boscosos, con un gran uso en su aplicación. Aquí la fuente como inspiración da resultado y permite que el depredador tarde más en aparecer.

Lo mismo sucede con las secuencias de acción y suspenso. La preparación de lo que es el primer encuentro entre Naru y el Depredador es por demás satisfactoria. Siendo la quinta entrega de la franquicia el grado de sorpresa está prácticamente perdido. Con lo que hay que suplirlo con un fuerte impacto visual o con un nivel de violencia perturbadora. En cierto punto, La Presa lo logra con solidas secuencias de acción acompañadas con un alto grado de violencia sangrienta.

Ante ello se puede decir que las películas de Depredador necesitan nutrirse de este contenido explicito para no traicionar el espíritu del personaje. Se recuerda que Depredador de 1987 era una película apta para 18 años y sus escenas para la época eran estremecedoras. La Presa, sigue el camino que marcó su original con un Depredador ultraviolento y respetuoso de su formar de cazar a sus victimas. En este punto el regreso de la criatura a su fuente también es un acierto.

Ahora bien, la película tiene sus bases en el Depredador y en la manera de ocultarse de su camino. Pero esto no funcionaría sin la participación de su presa o de su cazador, en todo caso. Midthunder (Naru) lleva el protagónico con total soltura y demuestra ser una sorprendente heroína que hace uso de su entorno natural para combatir al alienígena. Naru es valiente y hábil con el hacha pero su fuerte es la estrategia. Otro punto a favor que el film se encarga rápidamente de demostrar y que se fortalece en sus pasajes finales.

En cuanto a las características físicas del Depredador se puede decir que su tonalidad es más oscura y tenebrosa que el original pero que no llegan a olvidar el Depredador de 1987. Lo mismo sucede con la representación de la comunidad comanche. Los indios, sobre todo el hermano de Naru, parecen tener un toque moderno que no se condice con la época que representan. Quizás un uso del lenguaje oficial o ficticio (todos hablan inglés) le hubiese dado más identidad a la comunidad comanche.

CURIOSIDADES

  • Esta sería la quinta entrada en la serie (sin contar las películas Alien vs. Predator). Según se informa, no tendrá ninguna conexión con  El depredador de 2018 .
  • Taabe (Dakota Beavers)dice sobre el Depredador después de herirlo: “Si sangra… podemos matarlo”.  Es un homenaje a la primera  película de Depredador (1987), donde esas mismas palabras las dijo Alan “Dutch” Schaefer (  Arnold Schwarzenegger ).
  • La tecnología utilizada por el Depredador es mucho más simple que en películas anteriores. Por ejemplo, las secciones de camuflaje son más grandes y tienen menos armadura.
  • Primera película de Depredador que se lanza como transmisión exclusiva.

RESUMEN

En definitiva, Depredador: La Presa es una vuelta a los orígenes. Tiene el potencial para dar vida a la franquicia con una serie de aciertos que la transforman en una digna entrada desde la famosa película de 1987.

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